miércoles, 30 de julio de 2008

Cirugia que Cura la Diabetes tipo II

Desde enero, siete diabéticos tipo 2 se han sometido a una intervención que permite normalizar la glicemia y abandonar fármacos, insulina y dietas especiales.
Paula Leighton N."Para mí, esto ha sido un milagro. Mi calidad de vida ahora es una maravilla", dice Marta Figueroa. Marcelo Lizama afirma con igual certeza: "mi vida cambió del cielo a la tierra. Esto ha sido como renacer".El antes y después ha sido el mismo para ambos. Una innovadora cirugía les permitió curar su diabetes tipo 2, algo que en la actualidad no se consigue con ningún otro tratamiento. En estos pacientes, como en la mayoría, la normalización de su glicemia se produjo sólo tres días después de salir de pabellón.Marta llevaba cinco años con una diabetes complicada. Tomaba tres medicamentos y en el último tiempo había comenzado a inyectarse insulina. Aun así, sus glicemias eran de 150 a 300 (lo normal es hasta 110). "Estaba angustiada. Me sentía intoxicada por dentro", relata.Marcelo es médico y de familia de diabéticos. Sabía que aunque su diabetes estaba bien controlada, a largo plazo el deterioro era inevitable. "Cuando sabes que el riesgo futuro son cardiopatías, insuficiencia renal y amputación de extremidades, lo único que quieres es cambiar el destino".200 en el mundoCambiar el destino es lo que promete la llamada cirugía metabólica. Una intervención que a la fecha se ha realizado a cerca de 200 pacientes en todo el mundo y que es una suerte de pariente de la cirugía de bypass gástrico que se hace a obesos mórbidos.En Chile ya se realiza en la Clínica Las Condes y en el Hospital Clínico de la U. de Chile. En total han operado a siete pacientes desde enero a la fecha."Pero en todos los centros de cirugía bariátrica del país los cirujanos ya se están entrenando para comenzar a hacerla. Esta intervención va a venir fuerte este año", asegura el doctor Marcos Berry, jefe de la Unidad de Cirugía Bariátrica y Metabólica de la Clínica Las Condes.La cirugía metabólica es una técnica que consiste en hacer un bypass que permite que los alimentos se salten el paso por la primera parte del intestino delgado (llamado duodeno), lo que posibilita que lleguen rápidamente al intestino más lejano o distal, donde se secretan sustancias que estimulan la producción de insulina en el páncreas (ver recuadro).A diferencia del bypass gástrico, en esta intervención el estómago se deja intacto (ver infografía), porque esta cirugía está diseñada para pacientes que no son obesos. De hecho, su índice de masa corporal (IMC) es de 30 o menos, mientras que para someterse a un bypass gástrico se requiere un IMC de 40 o de 35 si la persona tiene enfermedades asociadas.Ambas técnicas, sin embargo, están muy relacionadas. La cirugía metabólica surge de un hallazgo hecho en pacientes obesos. Cuando éstos se sometían a bypass gástrico, además de la pérdida de kilos, más del 80% reportaba que su diabetes había desaparecido o que habían reducido notablemente el uso de fármacos hipoglicemiantes."Al principio se pensaba que esto se debía a la baja de peso o a que comían menos, pero con el tiempo se vio que esta recuperación era mucho más rápida, incluso en el postoperatorio, lo que demostraba que la mejoría se debía a la operación", explica el doctor Luis Ibáñez, jefe del Depto. de Cirugía Digestiva de la U. Católica.Selección de pacientesLa cirugía metabólica es sólo para pacientes con diabetes tipo 2. Por tratarse de una cirugía nueva, aún se están desarrollando los protocolos para seleccionar pacientes y realizar la técnica. De hecho, los dos centros chilenos que la efectúan tienen criterios que varían entre sí.En el caso del Hospital Clínico de la U. de Chile, el protocolo que están empleando fue desarrollado en Brasil, donde se ha hecho la mayoría de las cirugías metabólicas en el mundo. En la Clínica Las Condes, en cambio, se basan en el protocolo que se emplea en Estados Unidos. Sin embargo, dice el doctor Berry, los criterios para seleccionar pacientes son muy similares: IMC entre 22 y 30 y personas con diabetes diagnosticadas hace menos de 10 años.Esto último, explica el doctor Attila Csendes, jefe del Departamento de Cirugía del Hospital Clínico de la U. de Chile, se debe a que para que la intervención tenga buenos resultados es importante que el páncreas del paciente todavía sea capaz de producir insulina. "En pacientes con diabetes de larga data las estructuras que producen insulina están agotadas".Ambos médicos coinciden en que pese a los promisorios resultados, hay que ser cautos. "En esta área todo es bastante nuevo, por lo que no hay seguimientos de largo plazo. A medida que aparezcan publicaciones sabremos mejor sobre efectos secundarios o complicaciones".El doctor Csendes sostiene que "es una técnica aún en experimentación, pero en algunos pacientes seleccionados creo que este va a ser el tratamiento definitivo".Demasiado intestinoLa razón por la cual los diabéticos dejan de serlo cuando se hace un bypass en su intestino tiene su antecedente en la prehistoria, dice el doctor Attila Csendes. "Nuestros antepasados eran herbívoros, por lo tanto necesitaban un intestino muy largo para absorber los nutrientes de los alimentos ricos en fibra. Sin embargo, como hoy los alimentos son mucho más refinados, se absorben muy rápido en el duodeno y casi no llegan a la zona del intestino llamada íleon distal". En esa región se secretan las incretinas, hormonas que estimulan al páncreas a producir insulina. Tras el bypass, más nutrientes llegan a esta zona, haciendo que los niveles de insulina del paciente se normalicen.Casos7% de los chilenos tiene diabetes tipo 2. El 25 a 30% de ellos no son obesos.El costo de la cirugía metabólica es similar a un bypass gástrico. La intervención tiene código Fonasa.